Esto es una ida de olla. Y no, no he leído el del abuelo que saltó por la ventana. Aquí hay mucho cachondeo, poca verosimilitud, unas cuantas risas y crítica subyacente. Si la protagonista es una mujer negra que se cría vaciando letrinas en Soweto en pleno apartheit algunos mandobles hay que soltar a la ignorancia, al racismo, a la clase política, pero también a los airados adolescentes anti-sistema de la Europa presuntamente civilizada. Para leer mientras te tomas un zumito de frutas, cerveza o lo que sea que te refresque el verano y luego duermas a pierna suelta.
Recomendación: para gustosos de amena lectura estival.
NOTA DE PRÉSTAMO: Es de mi padre, quien ha tenido que disfrutar las soflamas anti-monárquicas a mandíbula batiente.
Recomendación: para gustosos de amena lectura estival.
NOTA DE PRÉSTAMO: Es de mi padre, quien ha tenido que disfrutar las soflamas anti-monárquicas a mandíbula batiente.
Por lo que comentas, poca o casi ninguna variación veo con respecto a El abuelo que saltó por la ventana y se largó, salvo el protagonista. No creo que lo lea, de momento aunque el anterior lo disfruté.
ResponderEliminarSaludos